viernes, 6 de mayo de 2011

Sentimientos en una caja de papel que no se desvanece.

Que pena, estar siempre pegado al suelo, el cielo está demasiado lejos, tendre que soñar que puedo volar... Que pena, seguir creciendo, ya nunca volvere a ser esa niña inocente que se creia todo, que la engañaban con la hora de levantarse, que le decian que iba a venir el coco si no se dormía, tendré que vivir mi infancia, como lo que es, un recuerdo. Odio crecer, más y más responsabilidades cada vez. Me gustaría ser, como aquel chico, en que no crecía, Peter Pan. Él era feliz. Pero como es ley de vida, tendré que conservar lo que me queda de la infancia, la imaginación.

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